Landscape with distant relatives / Paysage avec parents éloignés
El PAÍS (19.10.02)
El jazz, la poesía y la guerra, en un espectaculo
de Heiner Goebbels
'Paysage avec parents éloignés' es la primera ópera
del compositor
Ginebra rents éloignés, cuyo estreno mundial ha tenido "Hoy
día sólo se pueden contar historias si no lugar en Ginebra.
Es su primera ópera y, aunse pretende presentarlas como un todo".
La que respeta alguna de las convenciones del géfrase es de Heiner
Goebbels y se aplica de mara- nero, en modo alguno es un relato lineal,
lo villa a su nuevo espectáculo, Paysage avec pa- que llamamos
una "historia".
Goebbels es el más godardiano de los compositores y, como el cineasta
suizo, procede por iluminaciones, por destellos que surgen del choque
de materiales diversos, del encuentro en el escenario de aires de jazz,
discursos filosóficos, música minimalista, reflexiones sobre
la pintura pop, poemas, consideraciones sobre la guerra, música
atonal, textos de memorias y country music.
El patchwork cobra sentido a partir de la relación que se establece
entre imagen música y texto, a veces complementarias, en la mayoría
de los casos en abierta contradicción como cuando los actores-músicos,
vestidos de personajes de western, glosan las delicias de la vida en EE
UU, mientras el recitante cita a Henri Michaux para referirse al "esfuerzo
inútil de los neoyorquinos levantando rascacielos, tan fáciles
de sobrevolar".
Giordano Bruno, Michaux, Michel Foucault, Gertrude Stein, François
Fenelon, Nicolas Poussin, Leonardo da Vinci y T. S. Eliot son algunos
de los convocados para elaborar el libreto. Goebbels los utiliza para
hablar de nuestro mundo, de las formas sociales, de la guerra, la historia
o el lenguaje. De ahí el título, referencia a Poussin, a
quien admira porque "sus paisajes no están focalizados en
una perspectiva central, en un personaje o grupo, sino que se ofrecen
a la mirada de una manera abierta, en la que todos los detalles tienen
la misma importancia". El espectador puede elegir, su atención
puede desplazarse de un sitio a otro, preferir al recitante David Bennent,
al tenor Georg Nigl o dejarse llevar por los fenomenales músicos
del Ensemble Modern. Y ¿qué decir del acto consagrado a
Las Meninas, de Velázquez?
El espectáculo en conjunto es interesantísimo, a veces deslumbrante,
en otros momentos fatigoso e irritante, siempre provocador. Son imágenes
y reflexiones que pueden angustiar a un contemporáneo.
(Octavi Martí)
|