La condensación de la materia

Nuestra opinión: buena

La segunda sección cuenta con la magnífica interpretación de la soprano Oriana Favaro, que se pone en la piel de Hadewych, una religiosa que le canta al amor desde una perspectiva erótica. En esta actuación cuesta no abrazar el dramatismo, ayudado por el trabajo de iluminación tenue y acompañado por la orquesta tras un oscuro velo. La tercera sección genera una colisión brutal con la anterior: desaparecen las cuerdas frotadas y la orquesta -al estilo big band- ejecuta los compases de un boogie woogie contemporáneo....

Virginia Chacon Dorr
La Nacion (AR), 12 August 2016