"IT'S BEAUTIFUL HERE"
anthology of sounds and spaces

an exhibition of two sound- and video installations and one performative installation
GENKO AN 111321 (Bogota 2019). 12.9.2019-29.2.2020
Landschaftsstücke /LANDSCAPE PLAYS. 12.9.2019-29.2.2020
Los peces tendrán que aprender a caminar sobre la tierra (2019)
18.9.-18.10.2019

It's beautiful here

"Es hermoso aquí, mis ojos pueden vagar, estoy sola con mis pensamientos, no me interrumpen, lo que sucedería si volviera y me uniera a mi familia".

Esto, en la novela "Veranillo de San Martín" (Indian Summer) del autor austríaco Adalbert Stifter (1857), es la respuesta de una joven cuando se le pregunta por qué caminaba sola por los campos. Lo tomo como un lema para esta antología por varias razones porque creo estrictamente que incluso dentro de cientos de espectadores u oyentes en el teatro, en un concierto o una exposición: en el mismo momento en que tenemos una fuerte experiencia artística, estamos básicamente solos. Y la intensidad de nuestra conciencia y percepción de cosas, colores, sonidos, cualquier detalle u otra experiencia individual del tiempo es algo que necesitamos recuperar, especialmente en un mundo de influencia totalitaria de los medios.

Nuestro deseo de la belleza es universal y eterno. Se convierte en una idea reflejada y contemporánea no por el reconocimiento de una belleza obvia, familiar y estereotípica, sino por una inesperada experiencia de la belleza, que se puede descubrir. Incluso, o especialmente, en tiempos más difíciles. El arte no necesita reflejar la realidad, pero puede ayudar a agudizar nuestras herramientas de percepción: para ver y escuchar, y para dar sentido a lo que vemos y lo que escuchamos, y a nosotros mismos.


Heiner Goebbels, 2019

english version:
„It’s beautiful here, my eyes can wander, I’m alone with my thoughts, I’m not interrupted, which I would be, if I returned and joined my family.“

This - in the novel "Indian Summer" by Austrian author Adalbert Stifter (1857) - is the answer of a young woman when being asked, why she was walking alone in the fields.

I take it as a motto for this anthology for several reasons, because I strictly believe that even within hundreds of spectators or listeners in theatre, in a concert or an exhibition: in the very moment when having a strong artistic experience we are basically alone.

And the intensity of our awareness and perception for things, colours, sounds, any detail, or another and individual experience of time is something we need to regain - specially in a world of a totalitarian influence of the media. Our desire for a reflected and contemporary idea of beauty is universal and ageless. Not for the recognition of an obvious, familiar and stereotypical beauty, but for the experience of an unexpected one, which can be discovered. Even - or specially - in more difficult times. Art doesn't need to mirror reality, but can help to sharpen our tools for perception: to see and to hear, and to make sense of what we see and what we hear ourselves.